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  • Por Diego M. Vidal para Sputnik

"Trump parece haber convertido al Partido Comunista chino en el gran defensor de la globalización"

Actualizado: feb 3

Por Diego M. Vidal

Mientras el mundo todavía trata de sacudirse el asombro por el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, China no ha dejado de moverse y comenzó a profundizar sus lazos con Latinoamérica, que parece que ya no estará en el foco de las prioridades de la Casa Blanca con el magnate ocupando el despacho oval a partir del 20 de enero. Daniel Méndez Morán, periodista español radicado en Pekín, editor del portal Zai China y profesor del Máster Universitario de Estudios Chinos en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, cree que las diatribas de Trump contra China durante la campaña electoral no preocupan demasiado en la República Popular: "hace años que los dirigentes chinos se han dado cuenta de las diferencias entre un candidato y un presidente; desde hace 20 años, en las elecciones estadounidenses los candidatos se muestran siempre muy duros y muy críticos con China, pero cuando llegan al poder se impone la 'realpolitik' y el pragmatismo. Los últimos presidentes estadounidenses —Clinton, Bush, Obama— no cumplieron las amenazas vertidas contra China durante sus campañas electorales". Pero fue muy duro en cuanto a la competencia comercial


Si, efectivamente, el nuevo presidente de Estados Unidos comienza una guerra comercial, China tiene numerosas armas para defenderse. Cualquier incremento en los aranceles a productos chinos será respondido con aranceles a productos estadounidenses; cualquier obstáculo a las empresas chinas se traducirá en obstáculos a las compañías estadounidenses en China. Será un 'ojo por ojo, diente por diente'; un 'toma y daca' en el que los dos tienen mucho que perder. Durante el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Lima, Jinping llamó a profundizar los lazos de desarrollo con Latinoamérica, ¿la aparición de Trump no obstaculiza esos planes?


No lo creo. La llegada de Trump a la Casa Blanca es en realidad un ventaja para China; una especie de regalo de Navidades. Sus críticas racistas a los latinoamericanos han generado ya en todo el continente una corriente de animadversión hacia Trump que quedará marcada a fuego durante los próximos cuatro años —especialmente en México, pero no solo—. Si a todo esto se une que Trump quiere acabar con el TPP, frenar el acercamiento a Cuba, no avanzar en sus compromisos medioambientales y adoptar políticas comerciales proteccionistas, todo apunta a que China encontrará nuevos espacios de cooperación en muchos países latinoamericanos. El precedente más inmediato es el del republicano George W. Bush (2001-2009): su comportamiento arrogante hacia la región, la guerra de Irak y sus tendencias aislacionistas le supusieron frecuentes enfrentamientos en América Latina. Para países como Brasil y Argentina, que hoy se alinean con EEUU en la región, ¿cómo afectan las maniobras chinas?


En este sentido, es importante destacar que China intenta siempre mantener relaciones de Estado y pasar por encima de cuestiones ideológicas. Aunque Pekín se ha acercado en los últimos años a países gobernados por la izquierda —Venezuela, Ecuador, Argentina— también ha afianzado sus relaciones con Perú, Colombia o Chile. En realidad, China es sumamente pragmática, es un camaleón diplomático: se adapta a las condiciones políticas de cada país y busca oportunidades allí donde las haya. No me cabe duda de que sabrá adaptarse a las nuevas realidades en Brasil y Argentina y que al mismo tiempo sabrá llenar los huecos que Trump pueda dejar en el continente en los próximos años. ¿Pueden afectar a la relación ruso-china, que en los últimos tiempos había registrado un mayor acercamiento, los vínculos que Trump quiere establecer con Moscú?


Está por ver qué es lo que pueden acordar Moscú y Washington. Sinceramente, me parece sumamente complicado que puedan establecer una alianza política provechosa. No lo veo. Creo que la luna de miel Trump-Putin durará poco. En cuanto empiece la 'realpolitik' y el presidente tenga que tomar medidas, seguramente Trump se dará cuenta de que los intereses de EEUU en el mundo rara vez coinciden con los intereses rusos. Rusia y China, por su parte, aunque coinciden en algunos temas y están unidos por los BRICS, por su frontera compartida, por cuestiones energéticas y por su rol en Asia Central, divergen en muchos otros. Hay entre Moscú y Pekín enormes rencillas históricas, conflictos territoriales y mucha desconfianza. ¿Hay un estancamiento en los BRICS en este contexto? Hay estancamiento de los BRICS, pero sobre todo debido a la mala situación económica en Brasil y Rusia. Los BRICS nacieron gracias al espectacular crecimiento económico de las últimas décadas y a las perspectivas de que estos grandes países en desarrollo seguirían aumentado su importancia económica global. Esta imagen se vio reforzada tras la crisis de 2008, cuando frente al decrecimiento en Estados Unidos y Europa, los BRICS parecían los únicos que estaban resistiendo la crisis y ofrecían nuevas oportunidades de negocio y organización internacional —el G-20, la reforma del sistema de votos del FMI, etc. Más: https://mundo.sputniknews.com/entrevistas/201611261065122228-trump-china/


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